Los últimos héroes

11.06.2018

Sólo una vez llegamos a viejos, pero conocemos el camino como si lo hubiéramos recorrido mil veces. En cierto modo es así. Está grabado en la memoria genética porque hemos heredado la experiencia vital de nuestros padres y nuestros abuelos, que a su vez la heredaron de los suyos. No te haces viejo de un día para otro, sino con la inercia de los años. Te acostumbras a las arrugas a fuerza de verlas en el espejo, como te acostumbras a madrugar, a tomar el café caliente y a la música del telediario. Hacerse viejo es repetir los mismos gestos hasta que se vuelven inservibles.

Cuando el vértigo de la escasez vuelve a poner de moda el núcleo familiar, los viejos se convierten en los héroes de la situación. Ellos representan el ahorro y las virtudes estoicas. Son herederos de la cultura del sacrificio porque llevan en el ADN el hambre de la posguerra y la huida al paraíso, con el sueño prendido en la España del desarrollo. Cuando los jóvenes nacieron ya no se llevaba el sacrificio ni el hambre. Hasta los Seat 600 habían desaparecido.

Viejos y jóvenes trastocan hoy sus respectivos papeles para adecuarse a la situación. Yo no tengo ninguna duda: si salimos de esta no será gracias al Gobierno sino a los viejos. Es verdad que los jóvenes más cualificados agarran el petate y están marchándose fuera con la rabia intacta. Hacen bien. He oído decir que esa no es una actitud patriótica, pero me río yo de las patrias que exigen la sumisión pasiva de sus hijos hasta el extremo de ver cómo se les pasa el arroz. Muchos de esos hijos han sido acogidos ahora por sus mayores, que son la única patria posible. El regreso a la familia es el último viaje a Ítaca, y de sus dolorosas peripecias se derivarán enseñanzas para el futuro. Hay que ocupar el vacío de lo desaprendido durante los últimos años de euforia económica. Los viejos ofrecen los ahorros que han juntado en este tiempo (si no se los han llevado las preferentes) y recuperan el viejo sentido del sacrificio. Los he visto recogiendo a los nietos en el colegio, comprando barato y yendo de un sitio a otro sin descanso. Una generación de jóvenes desaparecerá bajo las fauces de la crisis, pero ellos, los viejos, han hecho dos veces el camino de la vida y su heroicidad merece pasar a la Historia.

Carmen Rigalt, El Mundo (06 de febrero de 2013)

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· Define los siguientes conceptos: vital (línea 3), virtudes (9), trastocan (14), petate (16) y pasar el arroz (19).